Triste adiós al Café Comercial

Un mes se va a cumplir en breve del cierre del Café Comercial. Un pequeño trozo de la historia de Madrid cerró sus puertas a finales del pasado julio tras 128 años de actividad en los que ha servido consumiciones a auténticas eminencias, pero también a personas de menor impacto en el panorama social. Se apagan las luces de este punto de encuentro para intelectuales, actores y para esos que buscaban una taza caliente en un ambiente de época.

Foto: lavanguardia.com

Foto: lavanguardia.com

Anécdotas y curiosidades se han ido sucediendo y destapando tras conocer la noticia. Quién sabe si Alfredo Landa y Antonio Resines conversaban acerca de su próximo encuentro en la gran pantalla, si Francisco Umbral hablaba de su libro, si periodistas como Cortés Cavanillas, Jaime Capmany o Mingote han sentido la inspiración en este establecimiento centenario, si asuntos políticos de importancia se han dialogado en la mesa del fondo o si Antonio Machado participó en una agradable tertulia minutos antes de comenzar alguno de sus poemas más ilustres.

Decimos adiós a las tertulias, a las partidas de ajedrez, a los bailes y a las primeras citas que tenían lugar allí, porque sí, muchas parejas han visto cómo comenzaba su relación en alguna parte de este local. Parejas que quizá han leído La Colmena de Camilo José Cela y tras ver cómo describía las mesas, han pasado su mano por debajo para comprobar que no eran lápidas dadas la vuelta.

Sin embargo, el mobiliario antiguo, de época, bohemio, con un aroma impregnado de intelectualidad, no ha impedido el avance y el progreso del Café Comercial en algunos aspectos. Fue uno de los pioneros en incorporar camareras al equipo de trabajo, platos combinados a su menú y el café pendiente para las personas más necesitadas. Además, el adiós no pudo ser de forma más innovadora, a través de un comentario en la red social Facebook, demostrando que la modernidad no está reñida con la tradición y la historia.

Bares de cine

Los bares siempre han sido (y siguen siendo) un reclamo recurrente en la historia del cine. A todos nos gustaría poder visitar aquella cantina perdida de Mos Eisley que presenció el primer encuentro de Luke Skywalker y Obi-Wan Kenobi con Han Solo y Chewbacca o adentrarnos en aquél club de los años 20 en Chicago en el que cada noche Velma Kelly cantaba y bailaba al son del jazz.

Tal importancia tienen los bares en el cine, que el autor Jesus Lens les dedica el libro “Café-Bar Cinema”, donde hace un repaso por los establecimientos más famosos del mundo cinematográfico.

Hoy en “Bares de” te traemos una lista de alguno de los bares que podrás visitar, en los que cada día sus clientes recrean míticos momentos del cine.

1. “Katz’s Delicatessen, Nueva York

Fuente: Wally Gobetz

Fuente: Wally Gobetz

No puedes perderte la oportunidad de visitar esta cafetería donde Sally y Harry compartieron una conversación un tanto curiosa. El bar sirve cada día su famoso sandwich de pastrami, el mismo que en “Cuando Harry encontró a Sally” (Rob Reines, 1989), comparten sus protagonistas. Podrás probarlo con una bebida por unos 10 o 15 euros. Seguro que alguna señora le dice a la camarera que quiere lo mismo que estás comiendo tú.

2. “Hotel Park Hyatt”, Tokio

En Lost in Translation (Sofía Coppola, 2003) Scarlett Johansson y Bill Murray interpretaron a los dos americanos en Tokio que más se han aburrido en toda la historia. Si quieres visitar el bar de hotel en el que Charlotte y Bob iniciaron una de las relaciones más curiosas del cine en este clásico moderno, pásate por el Hotel Park Hyatt. Eso sí, asegúrate de tener el presupuesto suficiente, no es apto para cualquiera.

3. “Twedes Cafe”, Washington

Fuente: Elizabeth

Fuente: Elizabeth

Aunque también puede visitar el Caesar’s Restaurant en California para adentrarte en el mundo surrealista de David Lynch, dejamos un momento de lado el cine para adentrarnos en la televisión. El “Twedes Cafe” es aquel famoso “RR Cafe” de Twin Peaks (David Lynch, 1990-1991). Allí podrás probar la tarta de cereza de Norma que los habitantes del pueblo comen a todas horas y tomar, en palabras del agente Cooper, “Una condenadamente buena taza de café”.

4. “Coyote Ugly Saloon”, Nueva York

En Nueva York te está esperando uno de los bares más famosos de la historia contemporánea del cine. En “El Bar Coyote” (David Mcnally, 2000) sus clientes bebían tequila malo de una bota y tenían camareras bailando por las barras. Aunque hay casi una veintena de bares de este estilo a lo largo de Estado Unidos, este es el original. Si visitas la gran ciudad, debes hacer una parada, aunque sea sólo por curiosidad.

5. “The Bar”, Missouri

En Perdida (David Fincher, 2014), una de las películas con más éxito del año pasado, Fincher nos introduce en la retorcida e inesperada historia del matrimonio entre Amy y Nick Dunne. El Bar con el nombre menos original de la historia que regentan Nick y su hermana Mo abrió sus puertas el pasado Octubre coincidiendo con el estreno de la película. Si quedaste embriagado por el aire de la película, podrás pasar por allí, tomar una cerveza y jugar a un juego de mesa.